Te imagino caminando conmigo, con nuestras manos entrelazadas, tu cabeza reclinada en mi hombro y riéndonos de tonterías, (como el titulo de una vieja película mexicana: Del brazo y por la calle).
Me gusta tu sonrisa y tu cabello, me gusta como se entrecierran tus ojos cada vez que sonríes y como quedan enmarcados por tus cejas.
Me imagino tu olor y tu piel y el roce de tu brazo que me provoca mirarte y darme cuenta, por milésima ocasión, lo mucho que me gustas, no puedo dejar de mirar tu boca y tus mejillas, no puedo evitar el deseo por besarte, por decirte que te quiero, que me gusta estar a tu lado, que me siento bien contigo, que me haces feliz.
Lastima que solo es mi imaginación...
A la distancia, te quiero...
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Palabras...
A veces no escribo...
No escribo porque tengo tanto que decir, que las palabras se me apelmazan y los sentimientos se me enredan como nudo gorgiano y no se si estoy triste o tengo hambre, es algo complicado tener descompuesto el mecanismo de los sentimientos.
A veces las palabras afloran, surgen solas y se mantienen como "victoria regia" sobre el amazonas, imperturbables y hermosas, encajando perfectamente en el paisaje y siendo parte de él. Pero en otros momentos se resisten, no se acomodan, no se sienten bien, "se hace bolas el engrudo", como diría la abuela y nomás quedan ahí, una tras otra sin mayor gracia, sin mayor significación.
Sería tan lindo poder abrir el pecho, con pequeña puerta de por medio, y tomar lo que uno siente, agarrar esa cosa gelatinosa y verde que debe ser el sentimiento (cualquiera que este sea) y restregarlo sobre una hoja llena de palabras y que estas fueran tomando el orden y la poesía de lo que uno trae por dentro, sería más fácil, sería más rápido y tal vez menos doloroso.
Te necesito aquí a mi lado...
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