No escribo porque tengo tanto que decir, que las palabras se me apelmazan y los sentimientos se me enredan como nudo gorgiano y no se si estoy triste o tengo hambre, es algo complicado tener descompuesto el mecanismo de los sentimientos.
A veces las palabras afloran, surgen solas y se mantienen como "victoria regia" sobre el amazonas, imperturbables y hermosas, encajando perfectamente en el paisaje y siendo parte de él. Pero en otros momentos se resisten, no se acomodan, no se sienten bien, "se hace bolas el engrudo", como diría la abuela y nomás quedan ahí, una tras otra sin mayor gracia, sin mayor significación.
Sería tan lindo poder abrir el pecho, con pequeña puerta de por medio, y tomar lo que uno siente, agarrar esa cosa gelatinosa y verde que debe ser el sentimiento (cualquiera que este sea) y restregarlo sobre una hoja llena de palabras y que estas fueran tomando el orden y la poesía de lo que uno trae por dentro, sería más fácil, sería más rápido y tal vez menos doloroso.
Te necesito aquí a mi lado...
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