sábado, 13 de noviembre de 2010

Ayer dio su primer paso...


Sonido de estática, movimiento de dial…

Voz de mujer.-

Ayer dio su primer paso.
Yo estaba que me moría del miedo. Estaba gateando y se levanto solita agarrándose de la mesa, la hubieras visto, fruncía las cejas y los labios por el esfuerzo… y cuando estuvo paradita, se quedo viendo para el frente, donde esta el sofá. Estaba con la cara bien seria, hasta parecía enojada. Luego movió la cabecita para todos lados como si estuviera buscando algo, me vio mirándola, se me quedo viendo y me sonrió…
 ¿Sabes? Tiene la misma sonrisa que tú, mostrando todos los dientes, una sonrisa abierta como una rebanada de sandia, solo que a la niña se le hace un hoyito en la mejilla y es como si me mostrara unos granitos de maíz recién nacido.
Te digo que la niña volvió a mirar al frente, como midiendo el terreno, estaba de pie y se mecía suavecito, con todo el cuerpo y de repente… se soltó… movía las piernitas rapidito, rapidito y estiraba los brazos como si quisiera que llegaran antes que ella misma. Yo la veia como en cámara lenta, no sentía pasar el tiempo hasta que la vi agarrarse del sofá con las dos manitas, dio como un suspiro y volteo a verme con esa sonrisa que me recuerda a ti. Sus ojitos brillaban y parecía que me decía: llegue mamá, llegue…
Soy una tonta, se me salieron las lagrimas y no pude moverme, no atine sino a abrazarla mientras la besaba y de reojo veía tu retrato; el que puse en la sala desde el día en que “oficialmente” desapareciste.
A partir de ese día me hice el propósito de verte todos los días y de no dejar que fueras un desconocido para la niña. A cada rato la pongo frente a tu fotografía y hago que te mire, que te de besitos. Ella se te queda viendo y a veces se sonríe. Ahora como que quiere aprender a hablar, y entonces se pone a decirte cosas, mueve la boquita y hace ruiditos, pero lo hace tan seria que parece que te esta dando una queja o que te esta contando que la regañe o que hizo algo nuevo, como aprender a caminar…
Ahí es cuando más me duele tu ausencia, cuando más te extraño, cuando veo que la niña te necesita tanto o más que yo… te extraño.
La niña esta creciendo mucho, mucho y te quiere, estoy segura que te quiere aunque nunca te haya visto, aunque nunca te haya abrazado. Sé que cuando te vea se va a lanzar corriendo hacia ti para que la cargues y la llenes de besos. Que va a  saber quien eres…
Todos los días le hablo de ti y de lo mucho que nos queremos, de cómo nos conocimos… de cómo te gusta leerme cosas en la noche y que seguramente cuando regreses le vas a leer también a ella para que se duerma.
Todas las noches le pido a Dios que regreses pronto… que un día toquen la puerta, yo abra, y estés ahí mirándome… como si el tiempo no hubiera pasado, como si nunca te hubieras ido, como si nunca te hubieran llevado de mí.

Cuídate mucho, no te desanimes, ni permitas que también se lleven lo único que nos queda: la dignidad y nuestro amor.

Te esperamos siempre.

Locutor.-
Gracias a nuestra radioescucha y esperamos que su mensaje llegue a su destino.
Esto es “Voces del secuestro”, un programa… 

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