!!!Gooooooooooood Mooorniiiiiing....... Mexicaltlalpan de la tunas!!!.
!!!Trancmitiendo (en honor a Carlos, mi querido y entrañable amigo), en vivo y en directo desde algún lugar de mi dañada infancia!!!
Hoy es día de muertos en este mágico y casi calavera país; hoy festejamos y convivimos con todos aquellos, que como Cantinflas, parece que ya se fueron, pero no se han ido.
Bonita costumbre tenemos de invocar a la muerte.
Sabemos que la tenemos dentro y a veces nos da por sacarla, por mostrar a la huesuda que todos llevamos dentro, pintarnos de calaca nomás porque no podemos arrancarnos la de hueso, la de verdad, y sacarla a orear de vez en cuando, de vez en cada año.
Ahí andamos barriendo y echandole agua a la tumba de nuestros muertos, poniendole velas, pensando en como se vera más bonita y hablando con el difunto:
-!Si vieras que bonita esta la niña, Cuco! Lili, la trae con sus trenzas como la traían a ella y salío bien prietita, en eso se parece a ti...
Retacamos la loza de dos por un metro cuadrado de cempaxochitl (que nombre tan bonito carajo!!! que lengua maravillosa la de los nahuas "veinte flores" significa), comprado a las carreras en el mercado de jamaica (otra vez una flor), luego de regatear un rato con la marchante que ya le subio a la flor...
Le ponemos color a la muerte, coloreamos el panteón a partir de nuestra tumba y nos acordamos de lo "bueno que era" nuestro fiel difunto.
Convertimos la pesada loza (no se lo vayan a llevar) en una tumba-mesa, donde le ponemos el "molito" que tanto le gustaba y su arroz colorado con sus tortillitas, sin faltar su fruta: jicamas, caña, cacahuate, camote, calabaza,etc; su pan de muerto (con harta azucar sobre los huesos que lo adornan) y también su botellita de tequila o de mezcal.
Le invitamos un taquito, le surtimos su vasito de agua pa que no sufra la deshidratación en su estancia eterna, allá en el más allá, mientras nosotros nos morimos de sed en el más acá.
Le lloramos y le ponemos su música preferida, mientras le damos el primer llegue a la botella preparada ex-profeso (pa que el dolor sea menos, pa que el recuerdo sea menos llegador), nos quebramos en pasitos cachetones nomás pa mostrar la alegria, pa decirle al mundo que los que se fueron no se han ido, que están aquí con nosotros, que no los olvidamos. Y que este día que les dan permiso para venir a visitarnos, para rellenar el tanque e irse comidos y bebidos de regreso a su tumba fría, pero bien saciados pa aguantar un año en su cama de piedra, que este día, nosotros nos morimos con ellos. Nos morimos de contento por su regreso, porque ellos tampoco nos olvidan, porque no cambian de deudos, porque siguen provocando en nosotros recuerdos muertos que nos hacen vivir. Esos muertos no hacen ruido... nomás nos hacen vivir.
Le organizamos el guateque que seguro a él le hubiera gustado
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